martes, 16 de noviembre de 2010

«Me quiero morir...»
Eso es lo que pensé cuando me marché.
Cuando cogí el avión,hace apenas dos años.
Quería acabar con todo...
Sí, un simple accidente era lo mejor.

Para que nadie tuviera la culpa, para que yo no tuviera que avergonzarme, para que nadie buscara un porqué...

Recuerdo que el avión se movió durante todo el viaje.
Había una tormenta y todos estaban tensos y asustados. Yo no. Yo era la única que sonreía.

Cuando estás mal, cuando lo ves todo negro, cuando no tienes futuro, cuando no tienes nada que perder..

Cuando...cada instante es un peso enorme, insostenible.

Y resoplas todo el tiempo.
Y querrías liberarte como sea.
De cualquier forma.
De la más simple, de la más cobarde, sin dejar de nuevo para mañana este pensamiento: «Él no está.» Ya no está.

Y entonces, simplemente, querrías no estar tampoco tú.

Desaparecer...

Paf. Sin demasiados problemas, sin molestar...

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