miércoles, 17 de noviembre de 2010

Siempre existe en el mundo una persona que espera a otra, sea en el medio del desierto, sea en el medio de una gran ciudad. 

Y cuando estas personas se cruzan y sus ojos se encuentran, 
todo el pasado y todo el futuro pierden completamente su importancia
y solo existe aquel momento...~
Voy a hacerte una pregunta -dijo-. Tienes que ser absolutamente sincera en tu respuesta. Si me dices la verdad, te enseñaré lo que me pides. Si mientes, nunca más debes volver a este bosque.
Brida respiró aliviada. Era tan solo una pregunta. No precisaba mentir, eso era todo. Siempre consideró que los Maestros, para aceptar a sus discípulos, exigí­an cosas más difíciles.
Se sentó enfrente de ella. Sus ojos estaban brillantes. -Supongamos que yo empiece a enseñarte lo que aprendí­ -dijo, con los ojos fijos en los de ella-. 
Y, cierto dí­a, vas hasta la ciudad para comprar algunos alimentos y encuentras en mitad de la calle al hombre de tu vida.
"No sabría reconocerlo", pensó ella. Pero resolvió quedarse callada; la pregunta parecía más difícil de lo que habí­a imaginado.

Ahora respóndeme con toda franqueza -dijo, al fin, tomando coraje-. ¿Dejarí­as todo lo que aprendiste hasta entonces, todas las posibilidades y todos los misterios que el mundo de la magia te podría proporcionar, para quedarte con el hombre de tu vida?
 
 ¿Abandonarí­as todo por esa persona?

Brida sintió unas ganas inmensas de llorar. No era apenas una pregunta, era una elección, la elección más difícil que las personas tienen que hacer en toda su vida. Ya habí­a pensado mucho sobre esto. Hubo una Época en que nada en el mundo era tan importante como ella misma. Tuvo muchos novios, siempre creyó que amaba a cada uno de ellos, y siempre vio al amor acabarse de un momento a otro. De todo lo que conocía hasta entonces, el amor era lo más difícil. Actualmente estaba enamorada de alguien que tenía poco más que su edad, estudiaba Fí­sica y veí­a al mundo de manera totalmente diferente a la de ella. Nuevamente estaba creyendo en el amor, apostando a sus sentimientos, pero se había decepcionado tantas veces que ya no estaba segura de nada. Pero, aun así­, ésta continuaba siendo la gran apuesta de su vida.
Evitó mirar al Mago. Sus ojos se fijaron en la ciudad con sus chimeneas humeando. Era a través del amor como todos procuraban entender el universo desde el comienzo de los tiempos.

-Yo abandonaría -dijo finalmente.
Aquel hombre que estaba frente a ella jamás entendería lo que pasaba en el corazón de las personas. Era un hombre que conocía el poder, los misterios de la magia, pero no conocía a las personas. Tenía los cabellos grisáceos, la piel quemada por el sol, el físico de quien está¡ acostumbrado a subir y bajar aquellas montañas. Era encantador, con unos ojos que reflejaban su alma, llena de respuestas, y debía estar una vez más decepcionado con los sentimientos de los seres humanos comunes. Ella también estaba decepcionada consigo misma, pero no podía mentir.
-Mí­rame -dijo el Mago.
Brida estaba avergonzada. Pero, aun así­, miró

-Has dicho la verdad. Te enseñaré.

Cumbres borrascosas

«Dulce pájaro de la juventud, perdóname, porque las corrientes de las pasiones me llevan de un lado para otro. En este momento, yo debo entregarme a los dos lados, sin intentar entender lo que ocurre en mi corazón.
Cuando estas corrientes se debiliten, este dulce amor aún persistirá. Y aunque todo acabe, basta con que el amor sobreviva, que yo también sobreviviré. Sin embargo, si todo, excepto el amor, permaneciera, el universo se convertiría en un extraño para mí».

El tao y el amor

La diosa Niuka salió del mar, resplandeciente en su armadura de fuego. Hirviendo los colores del arco iris en una marmita, consiguió recolocar las estrellas en su lugar, pero le faltó encontrar dos pequeños fragmentos y el firmamento se quedó incompleto.
Éste es el origen del amor: dos almas siempre están recorriendo la Tierra en busca de su otra parte. Cuando se encuentran, consiguen encajar los dos pedazos que faltan en el cielo, y el universo entero pasa a tener sentido para la pareja.

Los tres dias

Mansour Hallaj fue uno de los grandes místicos del islam y vivió gran parte de su vida en Iraq. Él decía que el hombre es una manifestación de Dios, pero sus trabajos incluían algunas cuestiones que entraban en conflicto con lo oficialmente aceptado en su época.
Por ello terminaría siendo acusado de blasfemar contra la religión y fue condenado a muerte.
El día de su ejecución, uno de los discípulos le preguntó:
–Maestro, ¿qué es el amor?
–Observa con atención todo lo que me ocurra hoy, mañana y pasado mañana –respondió Hallaj–. Eso es el amor.
Aquel mismo día, él fue ejecutado.
Al día siguiente quemaron su corazón.
Al tercer día esparcieron sus cenizas, y nunca más pudieron recomponer el corazón de Hallaj.

martes, 16 de noviembre de 2010

incluso en estos tiempos..

Incluso en estos tiempos
veloces como un Cadillac sin frenos,
todos los días tienen un minuto
en que cierro los ojos y disfruto
echándote de menos.

Incluso en estos tiempos
en los que soy feliz de otra manera,
todos los días tienen ese instante
en que me jugaría la primavera
por tenerte delante.

Incluso en estos tiempos
de volver a reír con los amigos,
todos los días tienen ese rato
en el que respirar es un ingrato
deber para conmigo.

Y se iría el dolor mucho más lejos
si no estuvieras dentro de mi alma,
si no te parecieras al fantasma
que vive en los espejos.

Incluso en estos tiempos
triviales como un baile de disfraces,
todos los días tienen unas horas
para gritar al filo de la aurora,
la falta que me haces.

Incluso en estos tiempos
de aprender a vivir sin esperarte,
todos los días tengo recaídas
y aunque quiera olvidar no se me olvida
que no puedo olvidarte.

the way I loved you..

But I miss screaming and fighting
and kissing in the rain
And it's 2am and I'm cursing your name
You're so in love that you act insane
And that's the way I loved you
Breakin' down and coming undone
It's a roller coaster kinda rush
And I never knew I could feel that much
And that's the way I loved you...
No hay nunca un porqué para un recuerdo;
llega de repente.
Así,sin pedir permiso.

Y nunca sabes cuándo se marchará.

Lo único que sabes es que lamentablemente volverá. Aunque por lo general son instantes.

Y ahora sé cómo hacerlo.
Basta con no detenerse demasiado.
En cuanto llega el recuerdo, hay que alejarse
rápidamente, hacerlo en seguida, sin miramientos, sin concesiones, sin enfocarlo, sin jugar con él.

Sin hacerse daño...
«Me quiero morir...»
Eso es lo que pensé cuando me marché.
Cuando cogí el avión,hace apenas dos años.
Quería acabar con todo...
Sí, un simple accidente era lo mejor.

Para que nadie tuviera la culpa, para que yo no tuviera que avergonzarme, para que nadie buscara un porqué...

Recuerdo que el avión se movió durante todo el viaje.
Había una tormenta y todos estaban tensos y asustados. Yo no. Yo era la única que sonreía.

Cuando estás mal, cuando lo ves todo negro, cuando no tienes futuro, cuando no tienes nada que perder..

Cuando...cada instante es un peso enorme, insostenible.

Y resoplas todo el tiempo.
Y querrías liberarte como sea.
De cualquier forma.
De la más simple, de la más cobarde, sin dejar de nuevo para mañana este pensamiento: «Él no está.» Ya no está.

Y entonces, simplemente, querrías no estar tampoco tú.

Desaparecer...

Paf. Sin demasiados problemas, sin molestar...

Adiós...


Nos hemos dolido hasta decir BASTA,
y nos hemos curado hasta resucitarnos casi del todo.
Quien no haya fracasado como nosotros, no tiene ni puta idea de hasta dónde se puede creer, querer y caer...
Que se aparten los Romeos y Julietas,
que miren y aprendan,
que tú y yo hemos tocado todos los cielos del primero al séptimo,
que tú y yo hemos mordido el polvo de todos los infiernos,
que tú y yo nos hemos devuelto a la vida, a la muerte, y a todo lo que pueda haber entre medio..
Por último, crecer es aprender a despedirse. Un proceso de aprendizaje en el que vamos ganando maestría, pues parece que cada vez nos despedimos mejor de las cosas, situaciones y personas… y aquí tú has estado increíble.

...

"El amor es el único puente entre lo visible y lo invisible que todas las personas conocen.
No te preocupes en explicar emociones
Vive todo intensamente y guarda lo que sentiste como una dádiva de Dios.

Si crees que no vas a conseguir aguantar en un mundo donde vivir es más importante que entender, entonces desiste de la magia.

Tú nunca serás mío; y, por eso, te tendré para siempre..."



Brida