miércoles, 8 de diciembre de 2010


Jamás se distinguen los días difíciles en un álbum de fotos, sin embargo, son los que os permiten ir de una foto feliz a la siguiente...

Sí, la quiero y qué?tan malo es?porque yo no creo que este cometiendo un delito ni nada por el estilo,quiero estar con ella, porque estoy agusto, porque me hace feliz y punto, no necesito más razones...cuando se pierda eso ya veremos pero mientras tanto no quiero pensarlo. . .
No sabes lo feliz que me hace,a veces sin que venga a cuento me sonrie o em acaricia o simplemente se aprieta a mi y esas cosas me encantan.Hay otras veces que parece que no le importo y esta sosa pero no conseguimos aguantar mucho, o ella vuelve a ser la misma o yo le saco que le pasa.
Parecen tonterias, pero esuqe me gustan, me encantan sus tonterias..
Su sonrisa, su forma de no quererse cuando para mi es perfecta, su manera de picarse y hacer que mi mundo solo gire entorno a ella.
Se que por miedo a que le haga daño se convence de que no es nada serio, un juego nada más...pero no lo es, desde la primera sonrisa que me dedico dejo de ser un juego, por lo menos para mí.
No se lo suelo decir mucho, pero ella me lo nota, se nota claramente que la quiero con locura y que cada vez que dice que esto es un tonteo, o que hace como que no le importo o simplemente cada vez que me pide que me guarde mis te quieros...yo me muero por dentro.
Porque no hay nadie que me haga sentir así. Porque no hay nadie como ella."
Cuando no te quede nada, el cielo siempre estará.
El día que decidí abandonarte después de que me abandonases
fue la más triste de las alegrías que he sentido.
Recuerdo el sentimiento de liberación que me provocó el simple
hecho de desordenar esas nueve coordenadas que te unían a mi
y como, en un abrir y cerrar de ojos, tu recuerdo subió de mi
corazón a mi cerebro y te enterré entre mil pensamientos.
Allí encerrado tú ya no podrías golpear mi mundo cuando
menos lo esperase y yo podría visitarte sin miedo a que
me hicieses daño.